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Halloween: horror en hospitales o cuando el bisturí no es tu peor enemigo

Los hospitales (especialmente uno como el HosMet) son lugares donde puedes sentirte seguro, donde un grupo humano cuidará de ti y hará todos los esfuerzos para que te vayas a casa mejor que como llegaste… o así es como lo vemos nosotros, porque los directores de cine suelen tener una visión muy distintaAsí, entre batas blancas, luces frías, camillas vacías y gel antibacterial, cualquier espectador habitual de sus películas entiende que si te hirieron en extrañas condiciones y llegas a un hospital… será mejor que vayas llenando tu testamento. O, peor aún, capaz que vivas para contarlo, con todas las consecuencias del caso.

En este especial de Halloween, te invitaré a hacer un recorrido por algunas películas de terror que han hecho de un nosocomio su quirófano del espanto y su pabellón del pánico. Ponte cómodo, ajusta el suero y, antes de seguir adelante, no te olvides de firmar el consentimiento informado…. no respondo por efectos colaterales.

¿POR QUÉ UN HOSPITAL METE MIEDO?
Antes de entrar en materia, hagamos una breve disección. ¿Qué tienen los hospitales que los vuelve escenarios perfectos para el horror? Veamos…

¿Gente dormida o sedada? Un blanco fácil para un demonio aburrido y con ganas de poseer a alguien.

¿Pasillos largos y con la típica luz que parpadea? El escenario ideal para que un niño sin párpados se te quede mirando fijo desde la otra punta.

¿Monitores que suenan sin parar? El verdadero terror es cuando dejan de hacerlo…

¿Personal que trabaja en turnos de 24 horas sin dormir? Algo que, en sí mismo, suena más escalofriante que cualquier zombi con los ojos llenos de pus.

¿Y el momento que da más terror? En rigor, no se da en los hospitales chilenos, pero sí en las clínicas privadas: el momento en que te entregan la cuenta. Horror real.

RESEÑAS DE ALGUNOS FILMES DE CULTO

  1. Session 9 (2001)

Bienvenido al manicomio abandonado. En esta cinta, dirigida por Brad Anderson, un equipo de limpieza entra a desinfectar un viejo hospital psiquiátrico alejado de la mano de Dios. Por supuesto, nada podría salir mal, ¿o no? Pues bien, esta joyita avanza de a poco y te pone incómodo de principio a fin… es como una colonoscopía, pero en tu sillón y con un bowl de cabritas. En el hospital hay ecos, voces y fichas clínicas que, sin anestesia de por medio, vuelven locos a los protagonistas. Lo bueno es que la cinta nos deja una enseñanza: si tu trabajo es limpiar hospitales abandonados en los que hasta el moho tiene moho… mejor presenta tu renuncia y dedícate a otra cosa.

  1. Grave Encounters (2011)

Hay gente que es fanática de los reality shows. En el equipo de Comunicaciones, sin ir más lejos, hay uno que no se pierde capítulo de Mundos Opuestos y sueña con que lo llamen para integrarse al Internado. Pues bien, en esta cinta un equipo de televisión decide que es una tremenda idea pasar la noche (adivinen) en un hospital psiquiátrico abandonado. Todo por el rating, la fama y ser una estrella de Facebook. Dirigida por los Vicious Brothers, la película utiliza el formato del falso documental y tuvo bastante éxito al punto que tuvo una secuela unos años después. Lo que queda claro tras ver la cinta es que los fantasmas no tienen redes sociales… cero respeto por los influencers.

  1. The Kingdom (1994)

Antes de ganar fama internacional con películas como Dogma, Rompiendo las Olas o Bailando en la Oscuridad, el director de cine sueco Lars von Trier ganó prestigió entre los amantes del terror por esta película que, a lo largo de cinco horas, resumió su serie de televisión Riget, ambientada en un hospital que era un verdadero portal al infierno, conjugando el horror con humor, bebés mutantes, médicos racistas, ancianos que ven espectros en los pasillos y un microcosmos de lo que sería un hospital público con un presupuesto postapocalíptico… ¡y todo antes de la pandemia! La serie tuvo tanto éxito que el propio Von Trier dirigió una tercera temporada -y final- hace sólo unos años.

  1. Halloween II (1981)

Y como estamos a las puertas de esta fecha tan especial, qué mejor que terminar este breve recetario de películas inyectadas a la vena que la secuela de esta serie de culto, que volvió a tener como protagonista a Jamie Lee Curtis en el rol de Laurie Strode, la víctima favorita del psicópata Michael Myers. Todo comienza donde quedó la primera entrega, con una Laurie que es llevada al hospital. Su acosador no tarda en pasar a hacerle una visita, sin pasar por la OIRS y matando a cuanto médico o enfermera le saliera al paso. Lo más llamativo es que pese, a su icónica máscara, nadie le daba boleto a Myers… parece que también estaban colapsados en el Haddonfield Memorial.

BONUS TRACK: MANUAL DE SUPERVIVENCIA
Para no quedar sólo en la columna, entregaré algunos consejos importantes en el caso de que te toque pasar una noche de Halloween en un hospital (ya seas paciente, visitante o funcionario) para que no seas parte de la próxima película de terror de culto:

– Evita entrar en esa sala que está cerrada por remodelación desde que tienes memoria porque adentro lo único que remodelarán será tu cabeza si es que entras.

– Si se te cruza en un pasillo un niño que te dice “ven, te quiero mostrar algo”, date la vuelta y camina a paso veloz sin mirar atrás.

– Si escuchas una campana sonar sola… corre… o reza… o hace ambas cosas.

– Y si ves una enfermera flotando por un pasillo, no es un disfraz ni es cosplay… ¡¡¡sólo arranca!!!