Funcionarios de HosMet profundizaron en torno a integridad pública y la promoción de buenas prácticas
El Departamento de Calidad de Vida Laboral del Hospital Metropolitano, a través de la Unidad de Clima y Desarrollo Organizacional, se encuentra en un proceso de profundización de los deberes de funcionarias y funcionarios públicos, y de los principales aspectos a considerar para la construcción de una convivencia amena y de respeto.
En este contexto es que, junto a la participación del Departamento de Asesoría Jurídica, el área organizó dos actividades tituladas como “Integridad Pública”, dirigidas a jefaturas y a la comunidad funcionaria en general de HosMet.
Las jornadas fueron desarrolladas a través de las presentaciones de Felipe Flores, jefe del Departamento de Asesoría Jurídica, y Vicente Correa, jefe de la Unidad de Clima y Desarrollo Organizacional, quienes dialogaron sobre instancias legales y problemáticas del entorno laboral.
Desde qué significa ser trabajador público hasta la revisión de las obligaciones transversales de funcionarios- y específicas de jefaturas- la actividad abordó la implicancia de la normativa vigente en relación a la labor institucional, examinando principalmente la Ley de Estatuto Administrativo (N° 18.834) y la Ley de Prevención del Acoso Sexual, Laboral y Violencia en el Trabajo (N° 21.643), más conocida como Ley Karin.
“Fortalecer la integridad pública en nuestra comunidad funcionaria implica promover no sólo el cumplimiento normativo, sino también una cultura basada en el respeto, la convivencia responsable y el buen trato. Las conductas cotidianas tienen impacto en los equipos, en el ambiente laboral y en la confianza que la ciudadanía deposita en el sistema público de Salud”, afirmó Vicente Correa sobre la importancia de ahondar en la temática.
Felipe Flores, en tanto, recalcó que los funcionarios públicos deben tener presente la importancia de lo que significa ese rol y las obligaciones que conlleva.
«Ser funcionario público trasciende el cumplimiento de una jornada laboral; representa un compromiso ético y legal con el bienestar común» y, por ello, «profundizar en las obligaciones del Estatuto Administrativo no es un mero ejercicio técnico, sino una herramienta esencial para dotar de sentido a nuestro trabajo diario«.
Flores añadió que «al comprender cabalmente deberes como la probidad, la obediencia reflexiva y la dedicación al cargo, no sólo fortalecemos la integridad de nuestra institución frente a la ciudadanía, sino que también construimos un entorno de seguridad jurídica que nos protege y orienta en la toma de decisiones».
En definitiva, agregó, «profundizar en estos deberes nos permite dignificar nuestra labor y asegurar que cada acción dentro de nuestra institución responda al estándar de excelencia que el país exige».





